martes, 21 de febrero de 2012

"El tacto pedagogico"

Un educador que tenga tacto se da cuenta de que no es el niño sino el profesor quien tiene que cruzar la calle para llegar al lado del niño. El profesor tiene que saber dónde está el niño, cómo ve el niño las cosas, cómo es que este estudiante tiene dificultad en cruzar la calle para así entrar en los dominios del aprendizaje. El profesor tiene que estar al lado del niño y ayudarle a localizar los lugares por donde cruzar y encontrar los medios para que consiga llegar al otro lado, a este otro mundo, con éxito. De hecho, en este gesto es donde yace el significado de educare, conducir hacia el mundo, el mundo de la consciencia, la responsabilidad,  la madurez y la comprensión.

El  tacto se  manifiesta  como  una  influencia  sutil.
 
El docente juega un papel fundamental en la vida del  estudiante, pues por una parte, es el encargado de facilitar el aprendizaje, pero también se espera que provea al adolescente de seguridad emocional, lo conduzca o guié y atienda la diversidad, en cuanto a comportamientos ya que el maestro es quien establece el clima emocional a través de sus actitudes y la forma en que conduce las actividades.

Ese ambiente emocional que se genera en las aulas, producto de las interacciones personales, puede marcar pautas positivas en pro de la participación más fluida del estudiante, así como la demostración de una amplia gama de sentimientos. Para lograr este cometido, conviene que los maestros de educación secundaria establezcan una relación de empatia, donde el afecto, la confianza, el respeto, el dialogo y la comprensión estén siempre presentes, con el fin de crear un ambiente positivo de afecto.
 


1 comentario:

  1. Una vez que identificas las particularidades del Tacto Pedagógico de Max Van Manen, aplícalas en el trabajo,la teoría y la práctica van de la mano y hacen al docente, en esta etapa infantil que mucho vale la pena actuar para su mejor desarrollo.

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