BASES NEUROFISIOLOGICAS DE
LA ESTIMULACION TEMPRANA
La
estimulación temprana es una técnica para ayudar al niño con problemas de
desarrollo para superar estos trastornos o a moderar sus efectos, a través de
la madre y la relación con su hijo.
Los
engramas constitucionales que inciden en la relación madre-hijo, como focos de
observación para anticipar posibles dificultades, son: los reflejos arcaicos,
el tono muscular, los sistemas posturales, la gestualidad refleja y los ritmos
biológicos.
Algunos
autores como Waddington, Piaget, Dobzhansky señalan que el organismo del niño
es un conjunto de genes (genoma) que constituye un sistema activo de respuestas
y reorganizaciones que enfrenta al medio utilizando sus informaciones en vez de
ignorarlas.
A
su vez Anokhin afirma que el recién
nacido tiene un sistema genético en trance de completar su desarrollo o fraccionado
del sistema nervioso central. Von
Weiszacker define que se trata de una relación transaccional; donde hay
una tensión genética en el recién nacido que lo lleva a completarse
incorporando y suscitando su ambiente.
Los
reflejos arcaicos
El
niño nace con prematuridad; indefenso e
incompleto y necesita de la actividad de su madre no solo para ejecutar sus
reacciones reflejas, sino para subsistir.
Estas son respuestas automáticas a estímulos específicos que permiten
organizar la actividad de intercambio con el medio y facilitar la adaptación
inicial. Los reflejos arcaicos son de dos tipos: los corticalizables y los que
mantienen toda la vida en niveles de control subcortical, como los relativos a
la respiración y circulación sanguínea.
Se
genera un circuito de retroalimentación donde se modifica la integración de la
respuesta del hijo y lo que significa el niño para su madre.
El
tono muscular
La
actitud postural del bebe determina una actividad general ante si mismo y ante
el mundo; influye y aun rige aspectos de su conducta. La percepción esta regida
por una actitud y cambia cuando esta a su vez cambia. Así, los toques suaves, roces, comprensiones,
apretones y rigideces se expresan en los contrastes tónicos que constituyen en la relación de la madre e
hijo, a nivel de acción concreta, el equivalente de la modulación de la voz. La madre interpreta en las actitudes tónicas
del niño, y según el significado que su hijo tenga para ella, los estados
emocionales que manifiesta. Existe también la posibilidad de que la familia
muestre con satisfacción la rígida actitud de parado de un paralitico cerebral
de 4 meses de edad, que debería estar en el periodo de astasia abasia.
Son
múltiples las posibilidades de interpretación respecto a las variantes tónicas
normales y patológicas, el tono muscular y sus mecanismos tienen importante
influencia en la relación madre-hijo.
Sistemas
posturales
Son
las distintas posturas y actitudes que corresponden a las distintas etapas
madurativas.
Gestualidad
refleja
Es
la actividad que manifiesta el niño a los estímulos placentero o
nociceptivos. El primer vagido,
expresión de lucha contra la asfixia, el llanto inicial, son de origen
puramente reflejo. Con la estimulación del reflejo de búsqueda o de los cuatro
puntos cardinales, desencadenaremos muecas orofaciales reflejas que
corresponderán a las sensaciones de agrado o desagrado percibidas. De aquí nace
el llanto, la sonrisa y los gestos faciales y corporales que acompañaran
posteriormente a la palabra. Puede haber trastornos de la comunicación al
alterarse los reflejos o la significación que la madre les adscribe.
Ritmos
biológicos
El
sueño-vigilia, hambre-saciedad, ritmos
de evacuación. Son ritmos que marcan la alternancia de la atención de la madre
al hijo y que conjugan, contribuyen a organizar y mantener el equilibrio de la
relación entre ambos. Son vías de acceso de la estimulación temprana, y cuando
están alterados se utiliza esta para darle a la madre elementos para
reconstruir su relación con el niño e intentar superar los trastornos de
desarrollo.
La
estimulación que recibe el niño, si es en la medida y la calidad adecuada,
favorece su maduración. Según Esente el niño prematuro tiene, al llegar a las
cuarenta semanas, una madurez visual mayor de la de un niño a término (aun en
la mielinizacion) aunque este lo alcance en pocos días. Según Minkowski la
mielinizacion sigue de cerca la
actividad neuromuscular del feto.
Comenta Smythies que el recién nacido tiene toda su
dotación de grandes células piramidales, pero sus dentritas y sistemas
espiculares no están completamente desarrollados. Dice Krech el ambiente rico de estímulos produce corteza
mas gruesa, con mas riesgo sanguíneo, mayores neuronas, mas enzimas, aumento
del pericarion y del núcleo.
Owen
H. Foster
Alfredo
N. Jerusalinsky
Las características que mencionas son la pauta para accionar como docente promotor de la personalidad del niño, el reconocer la tepría precisa tus acciones.
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